Energía Renovable, Galería Alberto Sendrós, Bs. As. 2007
 
Philippe Cyroulnik

La pintura de Verónica Di Toro se inscribe al mismo tiempo dentro de la tradición de la abstracción latinoamericana y de la evolución que ha conocido la abstracción a nivel internacional. La suya es una pintura que integra en su práctica la simplificación formal y cromática iniciada por el Movimiento Madí y el Neoconcretismo y que asocia una problemática serial y un uso de la línea coloreada que ilustra su asimilación de la experiencia del “optical art” y del “hard hedge”. Se trata de una pintura que asume su práctica en la era de la producción y de la reproducción en serie. Hechas de alineamientos de rayas de largo y colores diferentes, las pinturas de Di Toro juegan con el efecto de contaminación de unas sobre otras. Nos ponen en una situación donde percibimos al mismo tiempo un motivo que evoca la estructura decorativa del estampado textil y una interferencia óptica entre línea y color. Simultáneamente, por el juego de asociaciones cromáticas y de variación entre líneas, rayas y bandas coloreadas, las pinturas de Di Toro producen un efecto de vibración y de corrosión de la trama que no deja de evocar la artificialidad generalizada de nuestro universo. Es por eso que estas pinturas pueden presentarse como cuadros y a la vez como elementos de un dispositivo en el cual devienen unidades policromas al servicio de composiciones y combinaciones múltiples.